
El tercer periodo comenzó con mejor pinta para el CCH, y en los primeros cinco minutos éramos nosotros los que atacábamos buscando acercarnos en el marcador. Un buen tiro desviado con el pie por el portero visitante en una gran parada pudo poner el 2-4 y meternos en el partido, pero después los majariegos subieron líneas otra vez, ayudados por su mayor profundidad y el peligro constante que suponía Pablo Mata (13 disparos a portería, 1 gol y dos asistencias). Con el 2-6 definitivo más el cansancio de los dos equipos el final del partido fue con menos tiros a puerta y más minutos para los que habían jugado menos hasta entonces.